El tornillo de una maquina, no quiero
ni el timón autoritario
ni la rueda aplastahormigas del camino.
Quiero ser flor del sendero con fragancia a libertad.
Alas de ave de alto vuelo y sencillito plumaje,
pupila caza-paisajes,
un pasaje en tren del cielo.
Sin grilletes en las manos ni lumbalgia en el cerebro.
Sin veneno en los pulmones.
Quiero ser aroma a menta, bocanada de aire fresco
y en el tímpano, canción.
No engranaje de un sistema del mundo capitalista,
ni ser miembro de la lista que ha ennegrecido la tierra.
Quiero, a corazón abierto, dibujar mis pensamientos,
ilustrar mis emociones.
Con verdad, en carne viva y exenta de muchas normas,
efectuar esa reforma, ser yo por dentro y por fuera.
Y ser libre de elegir sin que el castigo me duela;
levantar una vereda para plantar una flor.
Andrea