Rabaa Alkhateb

Un beso

Fue un beso,

detrás de la cortina de la noche,

un beso con el sabor de la manzana de mis padres, Adán y Eva.

Lo sé, sí, lo sé:

si Dios logra oler el aroma de manzana

que emana de entre mis labios,

me expulsará.

Pero ahora estoy en la Tierra,

después de que expulsara a mis padres hacia ella,

y ya no existe lugar más desolado que este

al que pueda desterrarme