Viví para escuchar
tus órdenes y hacer
lo que tú querías,
no sabía lo que era
pensar por mi cuenta.
Sé que había cadenas,
no visibles… casi nadie
las sentía en el aire, pero
se veía una niebla seca,
aquí adentro me faltaba algo.
Cuando más miraba afuera,
más sentía que aprendía algo,
me quisiste… pero no era sano,
yo no tenía un nombre… era tu
sombra… propiedad de… ¿Cuál era
tu nombre?
Si en verdad deseas mi bienestar,
di que ya soy libre… que me dejas
ser un pájaro… sácame de esta jaula,
solo… saca la llave de mis ataduras,
deséame una buena vida… ¿Puedes?