Hijo,
llegar a viejo
es terrible,
decía mi madre
Y tenía razón,
cuantos achaques
se juntan
y se hacen sentir
día a día
De qué ha servido
la vida entera
derrapa y cae
en un pozo profundo
hasta perder la luz
y nada queda
Prisionero arrojado a este mundo
de odio;
una sarna furiosa
exterminando a negros,
judíos, mujeres, maricones,
niños;
y violencia desatada
Sufrimiento es el despeñadero.