Naim

La rima

¿Qué es exactamente una rima? ¿Es un choque de consonantes, una simple coincidencia, o tal vez una ilusión de la experiencia? Me pregunto si la rima es un invento, un adorno caprichoso que se dispersa en el viento, o si existe alguna ley en su estructura que trascienda la norma de la literatura. Miro la hoja en blanco, busco una señal... y de repente, sin pensarlo, el verso empieza a fluir de forma natural.

Suave el susurro de la brisa suscita su canto, mientras el alma se asombra y borra su llanto. Camino por el destino mientras combino cada sonido, buscando un ritmo fluido que le dé sentido a lo que he vivido. No es un simple mecanismo, es un abismo de paralelismo, un constante magnetismo que me aleja del egoísmo. Cruzo la frontera de la frase verdadera, donde la palabra espera como una luz primaveral, transformando el pensamiento en un canto magistral, un impacto colosal, un trazo musical e inmortal.

Pero hago una pausa en medio de este torrente... Me detengo y me pregunto francamente: ¿Para qué sirve acumular tanta cadencia? ¿Tiene la rima alguna función en nuestra existencia? ¿Es solo un juego de artificio, un truco de la mente, o hay algo más profundo latiendo en el ambiente? Si la despojamos de su belleza estética y superficial, ¿qué nos queda en el fondo del cauce verbal?

Descubro entonces que la rima es una arquitectura, un puente de memoria que combate la cordura. Adaptar la palabra es adoptar la verdad, para darle un orden claro a nuestra realidad. El eco entre dos versos no es adorno ni vanidad: es el alma buscando resonar con la verdad. Sirve para sanar, para recordar quiénes somos, para sostener el peso del mundo en nuestros hombros. La rima abraza el dolor y lo convierte en armonía, transforma la tristeza en una eterna melodía.

Así entiendo la razón de este juego constante: rimar es hacer que la palabra sea importante. No buscamos la métrica por mera vanagloria, sino para dejar una huella en la memoria. La rima es la herramienta que une la emoción con la razón, el mapa que conecta la mente con el corazón.