Ven, poesía, arrúllame
como solo sabes hacerlo,
quita el dolor su peso
y enséñame a sostenerlo.
Dame la paz de tu canto,
abraza mi alma desnuda,
que en la tibieza del verso
hasta la pena se cura.
Ven, verso, arrúllame...
Trae la calma a mi pecho
como solo sabes hacerlo,
dale un respiro a esta alma
y la luz para entenderlo.
Que se apaguen los ruidos,
que se quede la canción
y florezca la nostalgia
hecha paz en el corazón...
SoloTuLoSabesHacer.
©Violeta