Gracias por lo que fue,
Gracias por lo que vendrá.
El romanticismo no murió,
El romántico no existe ya.
Sin escándalos ni gritos, sin hablar de la partida,
Gritaba para mí en la penumbra
Que moriré al llegar la tarde fría.
Una noche estrellada y oscura en tu tiempo y tu espacio,
Intenté buscar mi propia salvación
Huyendo del juicio de la razón.
Mi cuchillo está listo para la ocasión,
Camarero, ¿dónde está el tenedor?
Si ya lo has sacado, corta sin temblor.
Sangre carmesí y brillante,
Sonrisa y mirada radiante.
No me quedé por mucho tiempo aquí,
Ahora vuelvo al lugar donde nací.