Tú que me quitas el dolor,
tú que me comprendes,
tú que eres como una flor,
tú que te embelleces.
Como si fueras mariposa,
radiante y colorida,
en mi mano te posas
y me das agradable vida.
Eres una persona tierna,
da ganas de abrazarte,
siempre tan fraterna,
da ganas de acariciarte.
Eres una grandiosa persona,
y este regalo te mereces,
pues nunca me abandonas
y hermosa amistad ofreces.
Autor: Samuel Fuentes