Fiel acompañante que en la oscuridad me observas, hoy llega el día que por fin nos conoceremos. Un largo tiempo esperaste por mí, mas para mí muy corto fue. Bajo la luna el día de hoy caminamos, mientras con tu manto oscuro me cubrías; tomé tu mano y contigo bailé. Me miraste a los ojos con tus cuencas vacías y en esa mirada vi mis errores y mis felicidades. Al ritmo del viento bailamos solo tú y yo, un último baile en mi vida ya estando muerto; y como era el último, te pertenecía a ti. Con tu mano mi rostro acariciaste y de mi mejilla una lágrima se deslizó. Lentamente, bajo la noche oscura, me abrazaste y mi destino, que era estar contigo, se cumplió. Sin negarme acepto irme contigo... Dama de negro y alas rotas, en tu abrazo encuentro consuelo ya que hoy viniste por mí. Lento el baile termina. Mis ojos cansados se cierran y ella me lleva a descansar.\"La muerte siempre te acompaña, no le temas, solo acéptala\".