Quiero convertir mi vida
en una historia creíble.
Canto cuando quiero,
las veces que quiero en el baño.
Oigo la regadera
y sueño que es la lluvia
caer en el campo.
Grito de alegría
porque aún mi imaginación funciona.
Nadie puede impedir
que mire al futuro;
aunque ya estamos embargados,
la vida continúa.
Soy feliz con lo poco que tengo.
Construyo mi mundo
sin tantos corotos tecnológicos.
Si me falta el gas,
aún me quedan
dos patas de un viejo mueble.
Si se va la luz,
tomo una carpeta y me echo aire,
o simplemente
me pongo debajo de un árbol, y cuento manzanas,
como un día lo hizo Newton.