Me quedé con palabras,
que nunca llegué a decirte,
con tantos “te amo” escondidos,
detrás de mis silencios,
con tantos “quédate” que mi orgullo,
convirtió en despedidas.
Me quedé con besos pendientes,
con abrazos que no te di,
con noches que imaginé contigo,
y con un futuro que alguna vez,
soñé a tu lado.
Quise decirte,
que extrañaba tus labios,
tu voz, tu mirada,
la tibieza de tu cuerpo,
y esa manera tuya,
de hacer que el mundo desapareciera,
cuando estabas cerca de mí.
Quise decirte,
que te amaba mucho más,
de lo que mis palabras demostraban,
que pensaba en ti,
cuando nadie lo sabía,
y que aun en la distancia,
seguías encontrando la manera,
de habitar mis pensamientos.
Hoy sé que el tiempo,
no devuelve las oportunidades,
y que hay palabras,
que llegan demasiado tarde.
Pero si alguna vez,
estas palabras llegan hasta ti,
quiero que sepas algo:
No me arrepiento de haberte amado.
Me arrepiento solamente,
de no habértelo dicho lo suficiente.
Porque hay amores que terminan,
y otros que simplemente,
aprenden a vivir en silencio.
Y tú eres ese amor,
que todavía vive en mí:
el beso que quedó pendiente,
el abrazo que aún extraño,
la historia que no terminó de escribirse,
y el “te amo” que mi corazón,
todavía pronuncia por ti.