Busco tus manos,
tu poesía,
la sombra que vas dejando.
Vienes del verde,
de todas las cosas.
Hueles a madera
y tierra.
Nacen mariposas de tus ojos,
el mar se agita en tus muslos.
Todo lo incineras.
Son tuyas las horas,
el pabilo de mi alma,
tierno capullo de nardo.
Cae el sol entre tus pechos
y la noche resbala en tus cabellos.
Duerme en tu ombligo la luna.