No me ilusiono con la idea de
conocer a un famoso, porque sé
que eso nunca podrá pasar,
aunque pensándolo bien, ¿Sería
una buena experiencia?
Me gustaría contarle cómo su arte
me ha ayudado a no sentirme tan
sola y vulnerable, puede que
suene sentimental, pero es así
como un fan piensa o siente.
Lloraría de emoción si tuviera
ese honor de convivir con la
estrella que admiro, si me toma
de la mano quedaría paralizada,
sintiendo esa chispa electrizante
de alegría.
Tendría una pulsera sencilla
para ofrecerle con cariño, que
se entere sobre mi admiración por
él y su trabajo, mi fanatismo es
tranquilo y nunca desbordado.