A Brochero
Tu sombra cabalgó por la sierra,
poncho al viento, fe de acero y de luz;
la mula siguió tu huella,
pastor del pueblo, santo de la cruz.
Luz en la quebrada oscura y fría,
mano que sana, voz que da calma;
el mate compartiste con alegría,
ni el mal pudo apagar tu alma.
Caminos abriste donde no había nada,
esperanzas sembraste por doquier;
cura gaucho, fe inquebrantada,
el pueblo te lleva en su ser.
Aunque el cuerpo perdiera la vista,
el alma veía con claridad;
«Ya ensillé el alma» dijiste, lista
para la eterna inmensidad.
Hijo de la tierra, del sol y el viento,
santo que caminó sin descansar;
tu luz no se apaga ni un momento,
vives en la sierra, inmortal.
Autor: Antonio Pais._
La Paz, Córdoba,
🇦🇷Argentina🇵🇹
Dpto:San Javier._