edgardo vilches

REDENCIÓN DE LA FE

Me reconstruyo día a día

en el abecedario del pobre

sentado en la acera de las sombras

y en el desequilibrio del viento.

 

Solitario en la precariedad

de la ciudad que aniquila

transito con mis desvaríos,

mis opacidades y secretos.

 

Con ellos voy liberando

los cerrojos de los versos

escribiendo con la calle

donde se nutre el tiempo.

 

De vuelta a la caverna

a la greda básica, al pan

a las manos que me abrazan

en la ruta de las piedras…

 

Quiero vivir una oleada

disparada por una flor

que se deshoje en mi mano

y me devuelva la fe.