EL DESPERTAR DEL QUE LEE
No leas solo palabras, lee el alma que las escribe.
No busques solo frases, busca el eco en tu pecho.
Interpretar es mirar con ojos que también sienten,
deducir es entender que lo que ves es solo la puerta,
y lo que hay dentro… es infinito.
Cada libro es un espejo:
lo que descubres en él, lo descubres en ti.
Si buscas luz, hallas claridad.
Si buscas sentido, hallas camino.
Si buscas esperanza, te encuentras a ti mismo.
No leas para saber más.
Lee para ser más.
Porque la verdadera lectura no llena la mente…
libera el espíritu.
Y al cerrar el libro, no seas el mismo que lo abrió:
sé mejor, sé más noble, sé más grande.
Ese es el milagro: las palabras te transforman.
Y tú, transformado… transformas al mundo.
MARCUS VIVO & ELENA CLARIDAD