Medio siglo ha pasado, compañeros,
pero el eco del silbato aún resuena.
Hoy la memoria con orgullo llena
el viejo campo y el balón de cuero.
Los años en el rostro están grabados,
pero en el alma se mantiene viva
aquella juventud tan combativa
por la pasión del juego contagiados.
El recuerdo conserva todavía
el olor a sudor, barro y victoria.
Esos momentos que están en la memoria
y hoy compartimos henchidos de alegría.
Recibimos el honor de este homenaje
por el trabajo de personas entregadas,
por tantas emociones ya pasadas
en las tardes de entrega y de coraje.
Y por aquellos que hoy estando ausentes
juegan ya en la cancha del destino,
dejemos que concluyan su partido,
pues en estas mesas también están presentes.
Gracias, Club de Veteranos
por procurar esta cita.
un evento así suscita
el mantener nuestros lazos,
refrendados con abrazos
mientras Dios nos lo permita.
Gloria a Bembibre y su gente
a quien vistió sus colores
gloria a aquellos jugadores
orgullosos de su tierra
que en sus entrañas encierra
los que han sido sus valores.
Alcemos nuestras copas con nobleza
para brindar por todo lo vivido,
por el lazo sagrado que ha servido
para unir nuestra amistad y su grandeza.
Classman