Roo Perugorria

Mi intento de poesía, mi lugar de desahogo.

Qué pesar que no leas mis palabras…

esas mismas palabras que aprendí de vos,

esas que alguna vez me enseñaste

sin saber que algún día

las usaría para hablarte desde tu ausencia.

 

Qué pesar que este año tu ausencia

duela más que el ayer.

Que pasen los días

y mis lágrimas sigan encontrando

un lugar donde caer.

 

Todavía no entiendo cómo te fuiste.

Cómo pudiste marcharte de este mundo

sin que pudiera decirte adiós una vez más.

Porque yo necesitaba otra despedida…

un último abrazo,

un último “te quiero”,

un último momento en el que pudiera

quedarme mirándote un poquito más.

 

Los días pasan rápido,

pero las noches se hacen eternas.

Los años siguen avanzando

y yo sigo acá,

aprendiendo a vivir con una ausencia

que no elegí.

 

Este año son 28 girasoles. 🌻

Veintiocho vueltas alrededor del sol,

buscando esa luz

que alguna vez también fue tuya.

 

Y qué tristeza pensar

que vos ya no podés apreciar ese sol.

Qué daría por saber cómo estás hoy.

Por saber si desde algún lugar me mirás,

si sabés cuánto te extraño,

si todavía creés en mí,

si alguna vez te sentís orgullosa

de la mujer en la que me convertí.

 

Hay días en los que quisiera

decirle adiós a esta melancolía,

dejar de extrañarte tanto,

dejar de sentir este vacío.

 

Pero entonces recuerdo todo lo que me enseñaste.

 

Me enseñaste a querer.

A ser fuerte.

A seguir adelante.

A escribir cuando las palabras no alcanzan.

 

Me enseñaste tantas cosas…

que se te olvidó enseñarme

la más difícil de todas:

 

cómo vivir sin vos.

 

Y quizás nunca aprenda del todo.

 

Porque hay personas que no se van cuando mueren.

Se quedan en nuestras costumbres,

en nuestras palabras,

en nuestras lágrimas,

en las canciones,

en los recuerdos…

 

Y vos te quedaste en mí.

 

Por eso, aunque duela,

aunque todavía llore,

aunque haya días en los que tu ausencia

me vuelva a romper como aquella primera vez…

 

voy a seguir girando alrededor de mi sol.

 

Con vos en mi corazón.

Con tu recuerdo en mis manos.

Y con mis 28 girasoles

hablándole al cielo de cuánto te extraño. 🌻

 

Te amo.

Y te voy a amar incluso en todas esas vidas

en las que ya no pueda encontrarte.