Voz

Confianza entre la tormenta.

Confío en ti mientras no haya por qué no hacerlo.
He aprendido a escuchar primero a quien quiero,
antes de que cualquiera venga a decirme lo contrario.

Que vengan a ensuciar lo que ya tenemos, no lo permito.
Si tratan de desprestigiarte o a mí mismo, no lo permito.
Que dudas de cualquier tipo sean suficientes, no lo permito.
O cada vez que alguien diga algo adverso pierda la confianza
que detalle a detalle nos ha dado lo nuestro, no lo permito.

¡Lo juro!

Así que te espero; y si apareces, ya sabes dónde encontrarme,
tú no eres culpable de nada, quisieron lanzarnos lodo de nuevo,
con bocas hediondas de malas intenciones.
¡Y yo no lo permitiré!
Porque mientras no haya razón para no confiar en ti, confío.