kamiil

Quinta de Agosto

 

 

Las despedidas son falsas para los verdaderos bellatores,

tal cual la gran guerra, el tiempo es sempiterno,

más con esa boca con la que juraste amor eterno.

 

Mientras me desarmo cual juguete de lego,

tú armas un fuerte de castillo,

con puertas cerradas a mi entrada,

mientras yo nunca puse pestillo.

 

Ahí nació el dilema que habita hoy en mi silencio,

¿Es posible desaparecer algo que ya está inmanente

en aquel melancólico corazón demente?

 

Tu sola presencia es una respuesta,

ante esta duda que me atormenta;

todo inició cuando en aquel altar,

solo quedaba una urna de tu esencia.