Buenos Aires
Se ha vestido de hielo
De hielo helado
Mi Buenos Aires...
Amor- odio mi Buenos Aires querido
Fundada por aquel babieca
que cualquier nombre
te puso sin saber que
en una honda hondonada
de tiempos bipolares
a sus habitantes condenaba.
Un día te incendia su fuego.
A las pocas horas a buscar la frazada
que guardaste hace unas horas,
o un poncho o un mate calentitos.
Ay! Buenos Aires ¡Qué martirio!
Pulmonía, bronquitis, resfríos
Alergias sin nombres,
Y ese, tu asma que cruel
y recurrente me ahoga.
Ay, mi Buenos Aires querido
Todo eso desde niña por tu amor he padecido.
Desde que era pequeña me asfixias.
Buenos Aires, entre frazadas
Mañana sacalas y poné una livianita
mantita que calor no dé tanto.
No asomés hoy la nariz a la calle
Que en minutos de estatua
de glaciares estarás hecho.
Sobre todo si te toca y envuelve
el soplo del viento Pampero.
¡Buenos Aires, hoy
se ha vestido de hielo
¡De hielo helado
Mi Buenos Aires querido!
Mañana adivinemos qué toca
y si podés poeta decime,
qué clima me espera,
que enfermar ya no más,
¡Ya NO MÁS!
¡Ya no quieroooooo!
(Patricia, temblando de frío)
Chau! yo me meto en la cama y quizás esté muy ausente
ya que conseguí una bolsa de agua caliente que enamorada me tiene.
No salgas por Dios hoy a la calle si estás cerquita,
de buena onda te lo digo...