Impaciente, feliz, improviso,
Calmando mis ojos
Derrepente
Fijo en mi mente
El perdido abrazo, el golpe de viento
Que me despierte
Del imposible sueño
Y que te quiero por encima
Del propio sentimiento
Por debajo de toda
Pretensión.
Veo tu sombra
Junto a la mía
Y acaricio tu boca
Susurrando en la noche
Tu nombre con el mio,
Se detiene la mirada
Y llora el alma,
A la superficie afloran
Deseos de caricias,
Deseos de sentidos.
Extiendo mis manos
Con la esperanza
De encontrar las tuyas ;
Y aspiro el aire
Que tu aspiras
Para llenar mi boca
De tu sonrisa :
Y atrapo tu voz
Entre las paredes
De mi memoria
Para que tus palabras
A mi me pertenezcan.
Cautiva entre tu piel
Pierdo mi libertad.
Se funde el mar y el cielo
En nueva y divina creación.
Desaparecen nuestras fronteras
Y un impulso de renuncia
Delata mi plácida entrega
Mi espíritu se impregna
De fantasías en conserva.
Lejos de mi voluntad
Y en cómodo rechazo
De la voluptuosa realidad.
Más solo hayo...
La acostumbrada ausencia,
La cierta insistencia
De algo que solo será
El sueño de una noche
Entre tantas otras más.