Quiero que sepas que te amo tanto,
y que te sigo amando.
Pero no podía dejarte
toda la vida esperando.
No soy un hombre,
no valgo un centavo;
pudo más mi cobardía,
y por eso te dije mentiras.
Me dolerá mucho en el alma
verte sonreír
con otro amor,
con quien puedas ser feliz.
Te voy a extrañar mucho, Andrea.
Vendrá otro amor a tu vida,
como tú deseas.
Quizá ya lo hayas encontrado
cuando leas este triste poema.
Con todo el amor que te he demostrado,
quiero decirte solamente:
Que te vaya bien.
Te amo, Andrea.