Joan Vivancos

El color de la tristeza

Cuan lejos quedaron los azules de los cielos

cuando las nubes bajaron

y dejaron correr la lluvia entre las pestañas.

 

Cuan lejos quedaron los abriles oliendo a manzanilla

mientras buscabas pasar las páginas del libro

para limpiar el color de la tristeza.

 

Al lado se movía la cuchara

desliendo el sabor de la desesperanza,

muy despacio se colaron las nubes por la ventana.