La Cruz de acero.
No te voy a hablar de un documento motivacional
te voy a contar otra historia más de mutilación
porque cuando te usan como papel para limpiarse
la suciedad no es tuya; recuérdalo siempre.
Ya va cobrando forma esta nueva placa, está hecha de la mofa.
Mi pasado no es simplemente una pared
no, para nada, tiene forma, es una cruz sagrada
forjada con los padecimientos de un hombre real;
y cada uno es una plancha en una cruz de puro acero.
La cargo a cuestas, y aun así soy feliz, me recuerda,
que el Nazareno cargó algo peor, la cruz del pecado.
Realmente nadie puede ser feliz en esta vida plenamente,
ni con dinero, ni con comodidades, ni lujos,
ni enclaustrados en un bosque paradisiaco.
Todos cargamos algo a cuestas todo el tiempo,
solo que algunos cargan un cadáver de sí mismos,
de sus deseos, sus búsquedas, su gusto por hacer daño,
su veneno, se complacen en la calumnia, en el dolo
de perjudicar a otros, por eso hay autoridad y crimen al mismo tiempo
todo es parte del mismo centro de gravedad, y yo
lo he visto desde el fondo.
A diferencia de ellos nosotros cargamos una cruz,
para algunos es de acero, como si surgiera
desde el mismo infierno del calabozo romano inquisidor,
somos tangibles en lo que hacemos aunque digan que no,
no somos como ninguna institución que divide la fe y la vende.
El propósito es este: mi pasado tiene voz propia,
y te dirá algo especial,
no te lo susurraré,
mi grito hará eco en tus malditas neuronas,
quizás sientas placer al principio como lo es con el masoquismo
El diablo es muy real estimado ciego voluntario,
de no ser así dirás que el mal es de origen humano,
pues sí, pero y tú y todo humano
en ese parpadeo donde el cielo y la tierra empezaron a existir,
¿Que estabas haciendo?
¿Qué dirás si un maldito sicario te vuela la cabeza
y decoras las calles con pétalos espesos y rojos?
te diré que haría yo: partiría perdonándolo. ¿Tienes el coraje?
Nosotros seguiremos cargando la cruz y yo la de acero,
siguiendo la sangre del Nazareno y su voz que llama,
no se puede dejar de sufrir en este mundo, mentira,
solo se puede elegir sufrir para un bien.