Una tarde así, como cualquier otra,
como tantas otras,
coleccionando el mar de palabras,
coleccionando, como en cualquier otra,
lo que di, lo que vi, lo que sentí.
En una tarde así, yo te tuve así,
nadando en ese mar que tejí para ti.
No es un mar para nadar,
ni para odiar
es para ti.
Y como en cualquier otra tarde,
yo lo sentí
mi boca, muda,
añorando mi aliento
sobre oídos sordos.