Qué paja saber
que seguramente seguís usando
la pulsera que compartimos.
Qué paja saber
que usás los aritos que te regalé,
que usás el collar que te regalé.
Qué paja saber
que todo lo que hice
fue con cariño.
Porque estaba enamorado de vos.
Y pasamos momentos lindos,
tiernos,
románticos.
Momentos que para mí significaban algo.
Y después,
después de todo eso,
me decís
que no querés nada romántico ahora.
Y supongo que eso
es lo que más duele:
saber que todo ese amor
que puse en vos
todavía está ahí,
en cosas que seguís usando,
mientras vos
ya no querés vivirlo conmigo.