Tres Plantas Sagradas
Cerca del sepulcro donde la vida durmió,
nació la albahaca, dignidad sin temor:
testigo del sacrificio, su perfume enseñó
a llevar la frente alta, con honor.
Donde María extendió la tela sagrada,
el romero, de flores blancas tomó el color del cielo:
sus flores se hicieron celestes, bendecida,
amor que toca la tierra y sube hasta el cielo.
Y el laurel creció hondo, raíz y altura,
guarda en su savia la divinidad profunda:
firme como la fe, quieta y segura,
el secreto eterno que el mundo le oculta.
Las tres, juntas, son el camino trazado,
que Dios puso en la tierra para llegar a la cumbre:
quien las ama y las cuida con corazón honrado,
recibe su riqueza, su luz y su lumbre.
Autor: Antonio Pais._
La Paz, Córdoba, 🇦🇷Argentina🇵🇹
Dpto:San Javier._