dibujando libertad en el cielo,
y detrás de sus alas inquietas
vino la primavera
a golpear suavemente la puerta.
Trajo flores en las manos,
un poco de sol en los bolsillos,
perfume de tierra mojada
y canciones nuevas
para despertar los jardines.
La primavera está llamando…
¿La dejamos entrar?
Que entre,
que abra las ventanas del alma,
que se lleve los días grises
y nos enseñe otra vez
a florecer sin miedo.
Que entren las golondrinas,
que entre la luz,
que entren los sueños…
Y si la primavera pregunta
si hay un lugar para ella,
digámosle que sí:
que siempre hay espacio
para todo aquello
que viene a llenarnos de vida. 🌷🕊️