Su voz me puso en alerta.
Aceleró mi pulso.
Todo se reduce a ese instante
mientras intentamos en vano,
controlar la respiración.
Se aproxima. Está ahí.
Lo habíamos ensayado.
Sabemos que hacer.
Todo preparado. Silencio.
Era el momento.
Llega el puesto ocho:
se siente como el uno.
PLAY y REC