Crizs Matt

Redención

Hemos sido maldecidos por el pecado,
la oscuridad  ha quebrantado nuestros huesos,
por eso nuestras inclinaciones, deseos
y actos se inclinan hacia el mal,
y el mundo gime bajo el peso de su maldición,
se respira destrucción y muerte
en cada rincón,
en cada suspiro cansado de la creación.

Pero Dios no ha tenido asco de nosotros,
ni se apartó ante la miseria y el dolor;
ha enviado a su Hijo, quien
ha extendido sus brazos para recibirnos con amor,
nos ha redimido,
nos ha bendecido con su propia sangre,
ha roto nuestras cadenas, nuestro dolor, nuestra maldición
con su propio sufrimiento,
ha cargado la cruz de nuestras culpas
y en su costado llevamos la esperanza.

Ha padecido un mundo miserable para redimirnos,
para que la muerte no sea el final,
y resucitar a un nuevo mundo junto a Él,
donde la maldición es desgarrada,
y la vida florece,
bajo el abrazo eterno
de su amor inmerecido.

 

© Crizs
04 de Septiembre 2026