En este nuevo amanecer,
en donde la luz del sol
nos suele acompañar,
quiero mi más sincera gratitud
expresar.
A la vida,
por este sorbo de savia
poder disfrutar,
y en compañía de mis seres queridos
otra mañana acariciar.
A la mujer que amo
y que me ama,
por su compañía
poder disfrutar,
y de su mano
un día más caminar.
A mis hijos,
quienes iluminan mi existir
y hacen que vivir
sea una nueva oportunidad.
A mis hermanos,
que siempre están ahí,
con un te quiero
y un abrazo
acompañando mi vivir.
A mis sobrinos y amigos,
con quienes largos caminos
he recorrido,
y muchos sueños
he compartido.
Gracias por estar aquí.
A la misma vida,
que hace posible mi existir.
Con gratitud,
hoy exclamo:
yo existo aquí.