El gran soñador

Esperanza

El tiempo ya se marcha

al toque de campana

la tarde ya envejece

la noche se engalana.

 

La espina está en la rosa

la piedra está en el agua

el llanto en la caricia

y un nudo en mi garganta.

 

Lejano  por la estancia

un sol que nunca apaga

detrás del horizonte,

se abrazan las miradas.

 

Afuera está lloviendo

diez meses por semana

en áridos momentos

es fértil la esperanza .