A Mariye!
No es el estruendo del mundo lo que busco en tu boca,
sino el fuego vivo de tus besos...
ese pulso invisible que enciende y desemboca
y funde con pasiòn...nuestro encuentro sin excesos
Tu boca me nombra y la piel se descalza,
hay una cadencia exacta en el silencio...
una marea insaciable que sube por mi cuerpo...y tu cuerpo sobrealza,
cuando tus labios muerden mi secreto mas denso
Besar el calor que de tu vientre emana
es habitar donde el fuego amanece,
humedad de dos cuerpos que el roce reclama
una llama implacable que entre nuestros besos crece
Me entrego a la linea de tu espalda desnuda
al compas ciego donde la voz se vuelve tacto,
el universo tiembla, la distancia muda
mientras con besos se sella nuestro amoroso pacto
Que todo cese afuera, que la noche anda despacio
mi boca es el nido donde el instinto es sabio
no hay màs universo, ni memoria ni espacio
que la noche encendida...al ritmo de tus labios.
Autor:
Henry Alejandro Morales
03 de Septiembre de 2026