Alberto Escobar

¿Corro?

 

 

No progresas si corres,
sí, si subes. 

 

Corro,
corro por correr,
un semáforo rojo
al fondo, me siento 
mosquito contra 
una luz que nace
de una reciente
oscuridad, necesito
silencio, aclarar
el mar que se me levanta,
roto,
como si una costura
se me saliera de un trozo, 
de piel rasguñado, y es 
que las piernas
no me escuchan, 
parecen de un autómata
que de mí nace
sin ser yo, otro, otra cosa;
e imploro auxilio, 
acierto a pararme
en ese semáforo, 
evito que una ristra
de personas, al bies,
me arrollen, perezca;
me viene el verde,
continúo, cauto,
temo por mi vida, paro,
no entiendo por qué 
mi prisa, quién me espera,
qué acontecimiento
está por ocurrirme, 
que sepa, solo el calor 
de casa, el sofá último...