Oscar Valero

Calma...

Calma

es la esperanza

que irradia nuestras vidas,

cuando el viento acaricia tu rostro

y el sol te devuelve la vida.

Calma

es la manera de conjugar

las palabras

en el verbo paciencia,

pues no siempre las cosas

son como las piensas

o como las imaginas.

Calma

es el clamor del pueblo

ante tanta injusticia,

aquella que tal vez elegiste

por avaricia.

Y ahora observas

cómo tus ríos se desbordan

y cómo el temblor no cesa.

Calma

es lo que necesita el pensamiento

en todo momento,

sobre todo

cuando pierdes el control

de aquello

que creías controlado.

Y entonces corren

ráfagas de oscuridad

donde antes

solía haber luz.

Calma

es lo que percibe tu cuerpo

cuando respiras,

y es lo que respiras

cuando caminas,

en cada paso

y en cada risa.

Con calma

es como debemos mirar la vida,

y a través de tus pupilas dilatadas

no permitir

que el temor persista.

Porque si perdemos la calma,

tal vez perderemos la esperanza,

el derecho al amor

y esa sonrisa

que nos da vida.