Así como los gigantes aguaceros encuentran su cauce,
Será que los grandes y fraternos abrazos logran dar con enormes corazones?
Será cuestión de Fe?
Como la Fe del mar contra el acantilado;
O como la del gorrión en una plaza, que va en busca de la miga ante un millar de ansiosas palomas.
Será cuestión de Amor?
Como la de la abeja hacia su panal;
O como la del brote ante el perfume primaveral.
Mi único deseo: Cuando me aqueje la espalda, que sea porque mi equipaje estuvo rebalsado de Fe y Amor.