¡Ay que dolor bajo vientre! ¡Dios mío, que calor!
¡Que deseos, que llegue el momento de dar a luz
ya casi no puedo dormir, no hallo como ponerme en la cama
tengo estrías por todos lados, mi piel ha cambiado!
pero gracias Señor por el don de anidar una vida dentro de mí
Gracias, gracias… y aquella mujer oraba
Llegaron los dolores más fuertes, se rompió la Fuente
comenzó a dilatar; gritaba por el dolor y a la vez oraba
quizás no, quizás fue operada por cesárea
no sufrió de los dolores de parto, pero si del susto de la operación
la incomodidad de la herida, en muchos casos el sufrimiento de no poder amamantar a su baby, pero aun así esa mama oraba.
Empezó otra etapa, los gritos, el hipo, los cólicos
¿Qué tendrá el bebé? Ella se preguntaba
Tomaba el teléfono, a su mami llamaba
Entre algunos consejos y oraciones a su baby calmaba
El bebé creció y ya caminaba. ¡Ay cuidado con esa esquina, cuidado con los tomacorrientes, cuidado con los líquidos de limpiar, cuidado con las puertas, con los cristales, cuidado en la cocina no se vaya a quemar! Y la mama oraba y pedía protección para su crio.
¡Mira amor ya le salió su primer diente, mira ya dijo su primera palabra, mira como ya camina! Y la madre orgullosa cuenta a su amor y en silencio da gracias y suspira. El Bebé ya es niño o niña y es travieso o intranquila, hace muchas preguntas y a su mami obstina
su mami se cansa, se fatiga, pero agradece a Dios por tener a su familia
Comienza en la escuela y nuevos retos se avecinan
El primer día de clases para todos es un desafío
Para la madre dejar solo a su crio
Para el polluelo andar solo por aquellos pasillos
Pero la madre ora, espera en el cuidado del dador
Regresa a casa lleno de temores y la mami trata de mitigar
Comienzan las preguntas acerca de mil cosas difíciles de explicar.
El niño o niña llega a la intermedia, empieza su carácter a revelar
Son muchas las razones por las que tenemos que orar
Adoctrinamientos, burlas, acoso, manipulaciones
A nuestros hijos queremos salvar, nos volvemos como leonas
Protegiendo a nuestros hijos, tremendo reto alcanzar
En la adolescencia otras batallas tenemos que enfrentar
Sexología, modas, deportes, amenazas de drogas
Anorexia, bulimia, depresiones, malas compañías, noviazgos
A mis hijos desesperadas queremos librar
Hablamos, nos humillamos ante el trono hasta cansar
Nos desgastamos tratando de que no sufran
Es algo que no podemos controlar
Que saquen las mejores notas
Para que puedan una carrera alcanzar
Después de tantos desafíos y desgaste
Para del peligro librar, ellos se gradúan
Se van dando cuenta que los libraste
Te dan más cariño y hasta te adulan
Llega el casamiento y crean su propia familia
Seguimos orando para que Dios de sabiduría
Que puedan tener paz, amor, seguimos en vigilia
Que Dios sea el centro del hogar, sea su guía
Ya en nuestra vejez recogemos algún fruto
De todos nuestros desvelos, fatigas y tesón
Es Dios mismo con su amor retribuyendo
Tanto, tanto tiempo de una madre en oración
¡Yo ya no quiero tesoros, ni fama, ni pleitesía
No quiero que se me den honores ni galardón
Yo quiero a mis hijos sanos preparados para la vida
¡Yo quiero que ellos tengan comunión con el Señor!
Yamila Perez
Derechos reservados
Mayo 2023.-