Freddy Kalvo

Este mundo...

Este mundo... ¡Cuánto duele!

Duele tanto y tan profundo,

que me duele el triste mundo,

cuando nadie se conduele.

¿Cuándo habrá quién te consuele?

Los dolores que te aquejan

son dolores, que no dejan,

de existir en tus entrañas

soportando las cizañas

que te sangran, que te vejan.

 

Este mundo... ¡Cómo pena!

Pena de hambre y de ternura

va campante la locura

que lo atrapa y encadena.

¿Quién te juzga y te condena?

Tienes tantas cicatrices,

niños, niñas infelices

que sus lágrimas derraman

cuyas lágrimas reclaman

que los dejen ser felices.

 

Este mundo... ¡Cuánto llora!

Llora a diario sus dolores

avaricias y rencores

que el amor constante ignora.

¿Cuándo volverá la aurora?

La oscurana se hizo larga,

y pesada va la carga

del furtivo caminante

que camina siempre errante

y la pena más le embarga.

 

Y este mundo... ¡No despierta!

Duele verlo tan sedado,

tan dormido, tan callado,

sin ningún tipo de alerta.

¿Quién despierta el alma yerta?

¿Unos versos? ¡No lo creo!

¿Movimientos? ¡Pocos veo!

¿Las heridas? ¡Si es que indignan!

Son los tiempos que nos signan

y las trampas sin rodeo...