Lo que permanece
Aquello que el alma anhela
existe más allá del tiempo.
Basta apenas un suspiro
para recordar lo efímero:
un encuentro inesperado,
la calidez de un abrazo,
un sentimiento nacido en silencio,
una razón para sentirse vivo.
Porque hay instantes que desaparecen,
pero dejan su luz dentro de nosotros;
momentos que el tiempo se lleva,
pero permanecen en el alma,
porque el corazón los guarda
para salvarlos del olvido.