¿Qué sería sin ti, amada?
Te veo en la madrugada,
bajo un iluminado balcón,
tienes mi pobre corazón.
Acaso nuestro pecado
a los dos nos ha unido,
yendo en contra de todo,
pero te amo, ante todo.
Nuestras familias enemigas
no entienden nuestras vidas,
nos casamos en secreto,
pero este amor es un reto.
Debo irme a la gran Verona,
separarnos, por favor, perdona,
te encuentro en una tumba,
y el veneno me derrumba.
Autor: Samuel Fuentes