Te veo constantemente en mis sueños.
Noche tras noche, al cerrar los ojos, vuelves a mi mente y tu alma se presta a las historias que transformo e idealizo en ellos.
Hace unos días me soñaba tomando tu pequeña mano. ¡Oh, ser divino!, realmente espero la existencia de otros universos.
Esta noche, una melodía hermosa y a la vez triste ha quebrantado mi alma; el dolor interno ha vuelto una vez más y no puedo compartirlo. No me queda más que guardarlo en mí por siempre.
Las noches de lluvia son hermosas, pero hoy mis lágrimas se unen a la par, y este bello sonido que las gotas emiten resuena en mi corazón, acelerando su latir.
Aún tengo tanto por escribirte, mas a mi alma hasta hoy se lo he permitido. Acompáñame aún en mis sueños y castígame con lo que pudo ser y tu recuerdo.
Te amo siempre.