En una tarde soleada
salimos a navegar,
y su sonrisa angelada
era hermosa de admirar!
Yo la observaba perplejo
pues su ternura era tal,
que el gran mar con su reflejo
no la podía copiar.
Tan dulce como bonita,
con una voz sin igual,
una flor muy suavecita,
ella es mi amor y mi más!
Tarde de paz y de calma
que supimos compartir,
un obsequio a nuestras almas
que vamos a repetir!
Luis A. Prieto
27/08/2026
22:55 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
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