Pensar que no volveré a ese momento en el que todo fue felicidad durante mucho tiempo.
Volver a tener la oportunidad para ser felices otra vez y perderla. No sabemos qué fue y, probablemente, nunca lo sabremos.
Siempre esperamos ver los mismos colores en lo más alto, al igual que nuestros nombres.
Nos odian por quienes fuimos, somos y seremos, porque nunca nos vendemos.
Intentamos darlo todo por lo que queremos y, aunque demostremos, algunos van a creer que somos mucho.
Seremos mucho para vos. Nosotros somos lo que queremos ser, ahora y siempre: los que se paran aunque ya se hayan caído 100 veces, los que encuentran la solución en 2 segundos y los que nunca nos olvidamos de quienes hicieron el camino para que nosotros podamos caminarlo.
Somos quienes somos por nuestros antepasados y nuestra historia.
Por nuestra gente, que nos contaba sus batallas mil veces sin perderse ningún detalle.
Por los que están y por los que no.
Siempre vamos a intentar ser lo mejor para poder honrar a toda persona que nos pueda ver y a quienes quieran seguir nuestros pasos.
Aunque el mundo nos odie, nosotros vamos a estar parados firmemente para los que nos quieren y lo van a hacer siempre.
Porque somos así: leales y reales.