pani

DONDE LA LLAMA SE APAGA...

Apolíneas líneas

sobre el Dios...

de la juventud eterna,

 

que mece su tristeza

en los brazos...

descuidados del destino,

 

Oh quimera de la tarde...

Dime donde aletea la belleza,

sino en los labios prístinos

del beso...

levemente atrapado,

 

en su soñar de ausencias.