Dibujando letras,
tropecé con la *O* cuyo
vertiginoso giro
invita a sucumbir.
Sólo la conciencia
te salva cuando encuentras
la letra *A*
A, de alivio, A, de ayuda,
Y te lanza una *E* escalera,
de Escape,
Para asirte de la *I*
de la Ilusión
...Hasta encontrar la *U*
que es un puente
que une realidad y fantasía.
Sólo así se pueden acomodar
las vocales.
*A E I O U* tan necesarias
para escribir.
Las vocales no son letras,
sino estados del ESPÍRITU
DEL ESCRITOR.
©️
Salvador Santoyo Sánchez
26/07/2026