Ahora
eres un nuevo habitante
en la memoria de mis manos.
Te quedas
en mis dedos
Como lluvia
que habita en la piel de las horas.
Cierro los ojos
y te encuentro en el secreto
que el corazón no olvida.
Entre ese pequeño temblor
que causan los encuentros .
Ahora
el instante nos pertenece
creciendo entre mis días
y tus palabras
como quien contempla
una ventana abierta
y sabe que...por ella
acaba de entrar
una estación
que no estaba esperando.
.