Sierdi

EL RESPLANDOR DE LAS ALMAS

 

Antes de existir la poesía, una antipoética paradoja, poblaba sola la tierra.

Un efecto de desasosiego, disipaba las sensaciones de los tristes hombres.

Obviamente, el sí, era ilógico siempre...

Todo era oculto a discreción del contrasentido sigiloso misterio de la discreta noche.

Hubo un crepúsculo, cuando las tinieblas dejaron de ser...

Y el anochecer confesó, la otra cara de su tenebrosidad. Dejando descubrir...

La luz. Y nació la poesía,

resplandeciendo todas las almas.