Querido Liceo, alma de Sahagún
orgullo sabanero de Colombia,
en tus aulas florecen los sueños
y el conocimiento se vuelve historia.
En ti agradezco mis logros,
fruto de esfuerzo, paciencia y dedicación;
tú sembraste en mí una semilla
que hoy florece con ilusión.
Sesenta años de puertas abiertas,
de enseñanzas, valores y esperanza;
sesenta años formando personas
y dejando huellas en cada alma.
Gracias por regar nuestras semillas
con sabiduría, amor y constancia,
por enseñarnos a mirar el futuro
con valentía, fe y confianza.
Que Dios conserve siempre abiertas
tus puertas hacia nuevos caminos,
para que sigas formando generaciones
y guiando nuestros destinos.
Liceo querido, alma mater,
testigo de tantos sueños cumplidos;
en cada estudiante queda tu huella,
en cada logro, tus frutos queridos.
Y hoy levanto mi voz con orgullo,
para que se escuche en toda la sabana:
¡Soy Liceista y lo digo con orgullo!
¡Larga vida a mi querido Liceo,
cuna de sueños y esperanza!