Lamentos de mi guitarra.
Guitarra, guitarra mía,
que rompes el alma,
con tu melodía
penetrando con tu melancolía,
donde están los recuerdos,
ahí, adentro, donde ya
no salen los sentimientos,
solo, los pensamientos.
Guitarra, guitarra mía,
vibran tus cuerdas,
en la lejanía, transpirando
sueños de la lozanía
viajando tus notas,
sobre caballos ya viejos y cansados.
Guitarra, guitarra mía,
tu madera ya es vieja y gastada,
pero tienes la frescura del alba y
el calor de la tarde de cada día.